#MiColchonetaSiniestrada
Nunca había creído que aquel que camina erguido llene a nadie de entusiasmo. De paseo por un hemisferio del mar puedes experimentar la tensión de alzar la mirada, apoyar los codos sobre el inestable plástico y temblar volando en colchoneta, es vital que no tumbe porque te vas de cabeza al agua, entonces la cabeza se enfría pensando en salir del caótico acantilado acuático, alguna idea se ha podido perder, seguro que valoras mucho más la estabilidad del empapado plástico. Volver a subirte en ella no es fácil, las rodillas son flacas torres que resbalan en horizontal y vertical, tus manos tímidos peones sin diagonal a cruzar para que los alfiles intenten una jugada curva algo imposible ya que los dedos no saben de "eso".
¿Era mejor la vista decidida sobre la colchoneta? ¿Tu caída ha despertado nuevas necesidades o realmente te ha hecho ver las que por debajo no tenían sentido?
Ponerse en pie requiere erguir la espalda, el cuello, la cabeza y los sentimientos. Doce segundos, doce, fueron los que necesito la colchoneta para siniestrar nuestro paseo por aquel hemisferio que un día fié amado, que tras alzar y caer ahora… nos hunde en el mar donde no tenemos mas que posibilidades de nadar dirección orilla empujados por esas olas olvidadas de cariño, pero somos compasivos y con el brazo huérfano de ritmo en natación acompañamos a la colchoneta a esa ya cercana orilla. Despegar con arena entre dedos, mirándonos el ombligo por ver si todavía sigue ahí cuando al llegar a esa toalla llamada casa para con el salón de secano en calidad de soleado espacio saliendo de la oficina todo vuelve todo retoma de nuevo la iniciativa, solo que hoy es un nuevo inicio con nuevos compañeros, mejores amigos, terribles altruistas con ánimo por ayudar y tú enfermo de corazón recordaron como siniestraste a la colchoneta que hoy ya ni te recuerda porque hoy estás, pero con otra jugando a las dos bandas que implica el otoño, invierno y primavera las bandas de cafetera, taza para encontrar nuevos siniestros, esta vez laborales.
No sé la tuya pero realmente la mía lo fue para el verano próximo volver a ser #MiColchonetaSiniestrada
Nuria Alba - Mis Tacones en Alta Definición
Creo que trabajar con +Núria Alba Pérez es sencillamente genial. Nunca
le podrás decir que algo es imposible, porque si crees eso es que no estás con
Núria. Es capaz de crear algo tan extraordinario que te entrarán ganas de lamerlo. Su mensaje siempre viste sinceridad, transmite lo que siente, contagia cuanto cree y créeme no es poco.
Desde el pasado jueves he vivido con la necesidad de mostrar parte de lo que hicimos, fueron horas de trabajo que volaron a alta velocidad. Todo eso sumado a las preguntas que han llegado desde distintos medios nos ha impulsado a preparar, para todos vosotros un regalo en forma de #vídeo.
Muy pronto descubriréis muchas cosas sobre ella hasta entonces aquí y
ahora, tenéis sus Tacones y en Alta Definición.
Branding y algo más
Me despierto cada día con una forma idealista de entender la vida. Trabajar con el reto de estar a la altura del mejor, viendo en cada uno de quienes me rodean lo mejor en ellos para de algún modo tener cierta competencia y hacerles llegar lo mejor de mí.
En este idealismo entiendo que sale mas barato hacer algo bien desde el principio que repetirlo porque faltaba algo, no sé si lo lograré en su totalidad pero no hay espacio para la duda de que así lo entiendo, así emprendo. He decidido (sonido de aplausos) dar de lado a una imagen de marca, hasta hoy creí ciegamente en ella, puede que mañana lo siga haciendo porque en ningún momento me falló, yo espero no fallarte nunca por ello, vuelvo a mimarte.
Las #RedesSociales son comunicación, son influencia, son muchas cosas, pero ante todo estas tú. La persona, la fuerza, la tolerancia, la crítica y la mujer, el momento de serlo, el impacto de verlo, el hombre para entenderlo.
Mientras lo más bello del mundo lo ocupan huertos e ideas, este espacio lo ocupas tú bueno y lo compartes con mi #marca personal. Gracias por estar aquí.
En Septiembre volvemos a empezar #MundoEscrito
Se va el verano... se va, se va, creo que el siguiente lo recibiremos con las mismas ganas. Hay muchas tentaciones desde el calipo primaveral (no me negarás que tiene sabor a primavera!) a las playas y sus horas perdidas (o invertidas en moreno). Se renuevan energías, llegan las prisas por mil cosas y entre todas ellas algo sobresale, las dudas, las determinaciones, las decisiones...
#VacíosporLlenar
Él no te mira. Ella no te habla. Tú te sientes. Ellos avanzan. Ellas ejecutan. Tú no te mueves.
Hay una fábula del lejano Tíbet, si quieres la resumimos interpretándola sólo para no ocupar mucho más de este café;
"Senté a meditar cuando él se advirtió de mi presencia. El olfato le condujo a pocos metros de estas manos. Un sudor helado hizo arder mi espalda, la misma que agotada me recordó que no podíamos huir, corriendo no. Cuando me rodeo, atento y elegante, el miedo abrazo todo mi YO, el físico, el que es esclavo de lo que nos sucede aquí y ahora. Sus ojos penetraron el más profundo de mis miedos, el de la soledad, entonces decidí cerrarlos. Él inmune al miedo esperó, pasando minutos, horas que para ellos fueron días, entonces decidí abrir los ojos y él ya no estaba, aquel temido tigre se había ido."
Aplicando perspectiva Coach tal vez debemos preguntarnos:
¿Era temible el tigre o nuestros pensamientos?
Dejo esa respuesta... Bajo el post puedes describirla o salir a dar un paseo contigo mismo, ambas son productivas respuestas.
Cuando aplicamos la situación de nuestro amigo monje tibetano (que se presenta como anónimo valiente, porque los anónimos además de sabios suelen ser valientes) a un puesto de trabajo, a la dirección o desarrollo de un proyecto, o simplemente a la escala de valores que supone pedirle un café a "la camarera" quien ocupa un puesto incorrecto, debe estar en la silla del otro lado de tu mesa o al entrenador de "steps" atento, educado, ideal, se escucha un vacío y.... ¿Abuso u olvido? ¿Hola o Adiós?
Nos puede aterrorizar el hecho de ser omitidos, ignorados (esta segunda se usa más) entrar en batallas que no podemos ganar, no por ser menores, en número o tamaño, en edad o mentalidad, es simplemente por entrar en la batalla que el tigre desconoce. El tigre se sienta delante, detrás, o pasa sin mirar... Que no te aterrorice su presencia, no sopeses el escapar, no apuestes por ganar, simplemente sé quien eres, sé como eres y no te llenes de vacíos.
Nada favorecerá la creencia derrotista del marinero cuando este no ve el faro, sus pensamientos se apoyan en la supervivencia de su barco, de su tripulación, de la llegada a casa con quienes más quiere, de ese beso que llena de calor al más frío de sus músculos, de una vez más rendirse sólo ante tu sonrisa.
Nuestro último instinto será el de la supervivencia, pero hasta que este llegue nos queda mucho por vivir y sólo si tu quieres, muchos barcos por tripular y aún más vacíos por llenar.
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