Trepamos


Trepas. Por el lateral de la escalera, para que no te molesten los escaroles (escaroles: mientras escalas por el calor). Trepas cuando trepan por pisarte. Pisas “Uy! perdón no me había dado cuenta!!". Desde el infinito espacio en las entrañas de este vagón con un “come back” donde le sumas el “again” y se salta de parada. No es lunes, si no un enjambre de hormigas recibiendo a la primavera. Estás tú, en eso que no sabemos si empiezas pisando o te levantas mas en el sábado que en este “vamos que es lunes” y se palma el peloteo. Y ves que sin procesión gente, vive bien, de rodillas pero bien, con buenos puestos, pero de rodillas. Pero no, dices que no. tú no. Te aburres. Cambias, pensando lo mismo…

…Buenos días #MundoEscrito velocidad media de cambio, limpiando todo eso que ensucia nuestro camino al cambio, paramos ¡hostia! volvemos a empezar. A mi lado hablan de política y no se dan cuenta de como les están robando ese tiempo tan preciado para charlar, el que tú y yo no dejamos ser para dejarnos ir. Basta con asomarse y escuchar todo lo que vemos sin mentir en esas olas que no saben estarse quietas, como tú. Como quien trepa. Trepamos. Subimos las montañas en el desnivel 0 de este viaje, donde empezamos descalzos sin mucha más prisa y ahora perdemos colas en horas para comprar unos tacones a color. Me mancho de café y recuerdo a Nietzsche (consultando en Google cual escribo bien su nombre, porque luego se cabrea) mientras dijo escribiendo aquello de “Deberíamos considerar día perdido aquel en el que no hemos bailado ni una sola vez”. 

Así que no sé, tal vez bajaste sin darte cuenta del Olimpo para iluminarnos a todos y donde la humanidad entera ve guerra, contigo solo vemos paz.